jueves, 30 de agosto de 2007

el tiempo

Algunas veces el tiempo nos pone tristes, unas nubes grises y negras como un borrador de carboncillo mojado, una tormenta que aplaza citas, la nieve sucia de las calles tras ser atropellada repetidamente, quizás unas hojas que arremolina el viento, o una fuente helada que parece estancada en el tiempo. Pero sólo es necesario un rayo de sol cruzando el cristal de mi ventana para hacerme sonreir cada mañana.